Que hagas de mis sueños, pesadillas.

Y mi pesadilla empezó cuando te vi.
Por más que intento que no aparezcas en mis sueños, terminas haciéndolo y de ellos haces pesadillas. Terror, cuando más terror siento es cuando te vuelvo a sentir cerca, cuando veo que te acercas a mi cuerpo y entonces todo lo que construí durante todo aquel tiempo, lo derribas. Derribas mi muro y mi fortaleza. Cuando me miras, tus ojos llenos de fuego evaporan el aire que respiro y siento una presión dentro de mi que me hace volver a sentir todo aquello que sentía por ti, porque intento traspasarte y no puedo.
Porque intento traspasarte y no puedo. 
.
Y es que mientras duermo, una parte de mi es consciente de que soy víctima de una pesadilla, de tu pesadilla, de que eres tú el que transforma mis sueños con sólo tu presencia, que eres tú el que por un momento, manejas mi mente a tu antojo y moderas mis pensamientos ajustándoles a tu gusto.

Despierto. 

El despertar, creo, que es la peor parte. Entonces abro los ojos y veo, veo la realidad. "Sólo ha sido un sueño" me digo. Y quizá eso sea lo que más me duela, que sea en sueños donde pueda verte y volver a sentir que estás cerca de mi, que sólo seas una nebulosa más construida a base de recuerdos y reuniones en mi subconsciente. Y...es esa la turbia sensación que me maneja cada vez que despierto y observo la realidad.

Comentarios

Entradas populares