A un mes del que alguna vez nací.
Cuando fluya, dijeron, y así lo haré. Entonces reparé a pensar que quizás lo mejor sería plasmar en algún lugar las sensaciones que me produce el día a día, los latigazos que siento en el corazón cada vez que me miras o lo dulce que llueve cada noche cuando a mi lado estás. Y así lo haré.
A un mes del que alguna vez nací descubro que, durante un largo tiempo me preocupé más por contar las estrellas que por elegir con quién contarlas cosa que finalmente resolví.
Pasar de caminar descalza a usar tus manos para volar y apenas tocar el suelo nada más que para pensar. Fue un gran cambio, para qué molestarme en negar, pero... a veces, pasar tanto tiempo en las nubes nos hace fracasar y volvernos tiernos y quebradizos así que volví a la tierra para, definitivamente, quedarme en ella y observé. Esperé. Observé de nuevo y vi que todo aquello que conocía se había esfumado y que desde el suelo no era capaz de ver la estrellas: Ya no podía volar.
Pasé tiempo reconociendo mis errores y mis derrotas, encerrada en la oscuridad de mi tristeza y por fin encontré la combinación a todos los cerrojos, encontré la libertad y asociada a ella fui testigo de la tan aclamada felicidad que tan perseguida es por muchos. Ahora confirmo sin dudar, que ella viene sola, cuando no la llamas, cuando no la esperas y sobre todo: cuando menos la buscas.
Bienvenido a "Exportando Sentimientos". Aquí escribiré lo que mi mente diga y lo que mi corazón susurre.
A un mes del que alguna vez nací descubro que, durante un largo tiempo me preocupé más por contar las estrellas que por elegir con quién contarlas cosa que finalmente resolví.
Pasar de caminar descalza a usar tus manos para volar y apenas tocar el suelo nada más que para pensar. Fue un gran cambio, para qué molestarme en negar, pero... a veces, pasar tanto tiempo en las nubes nos hace fracasar y volvernos tiernos y quebradizos así que volví a la tierra para, definitivamente, quedarme en ella y observé. Esperé. Observé de nuevo y vi que todo aquello que conocía se había esfumado y que desde el suelo no era capaz de ver la estrellas: Ya no podía volar.
Pasé tiempo reconociendo mis errores y mis derrotas, encerrada en la oscuridad de mi tristeza y por fin encontré la combinación a todos los cerrojos, encontré la libertad y asociada a ella fui testigo de la tan aclamada felicidad que tan perseguida es por muchos. Ahora confirmo sin dudar, que ella viene sola, cuando no la llamas, cuando no la esperas y sobre todo: cuando menos la buscas.
Bienvenido a "Exportando Sentimientos". Aquí escribiré lo que mi mente diga y lo que mi corazón susurre.

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